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Adoptar una mascota es una promesa que puede durar entre 10 y 20 años. Las mejores adopciones no son las más emotivas, sino aquellas en las que la persona y el animal encajan de verdad. Usa estas preguntas para decidir con honestidad antes de llevar un animal a casa.
Tiempo, rutina y energía
Los perros necesitan paseos diarios, compañía, adiestramiento y juego, haga el tiempo que haga y estés tan cansado como estés.
Los gatos son más independientes, pero también necesitan interacción, juego y enriquecimiento. Cuenta las horas que realmente estás fuera de casa en una semana normal y piensa cómo encajaría un animal en tus mañanas, tardes y vacaciones.
Una raza muy activa en un hogar sedentario es una receta para la frustración, la destrucción y la infelicidad de ambos. Adapta la energía del animal a tu estilo de vida, no al estilo de vida que esperas tener.
Vivienda, normas y vecinos
Comprueba que tu vivienda y el contrato de alquiler o las normas de la comunidad permiten mascotas.
Piensa en el espacio, las escaleras, el ruido, el acceso al exterior y cómo afectaría a los vecinos un perro que ladra o un gato que araña. Planifica ventanas y balcones seguros, algo especialmente importante para los gatos.
Si alquilas, piensa qué pasa si tienes que mudarte. Muchos animales son abandonados por problemas de vivienda que se podían prever.
El coste real
La comida es solo una parte del presupuesto.
Cuenta con la atención veterinaria rutinaria, las vacunas, la prevención de parásitos, la esterilización cuando se aconseje, la identificación como el microchip, la peluquería, un seguro si lo eliges y un fondo de emergencia para enfermedades inesperadas. Los costes varían mucho según el país, la ciudad y el animal. Usa nuestra herramienta de coste anual para una estimación orientativa y recuerda que es un punto de partida, no un presupuesto.
Los perros grandes suelen costar más de alimentar y tratar, y algunas razas son propensas a problemas de salud que elevan el coste de toda la vida. Es mejor afrontar estas cifras antes de adoptar que después.
Elegir el animal adecuado
Infórmate sobre el temperamento, el tamaño, las necesidades de cuidado del pelo y los problemas de salud frecuentes de una raza o tipo.
Los mestizos pueden ser compañeros maravillosos, pero su tamaño adulto y su temperamento son menos predecibles, sobre todo desde cachorros. Los animales adultos ofrecen más certeza, porque su personalidad ya es visible.
Pasa tiempo con el animal antes de decidir. Los buenos refugios y protectoras hablarán con honestidad de la historia y las necesidades del animal, y muchos te ayudarán a encontrar un buen encaje en lugar de la carita más mona. Desconfía de vendedores que te meten prisa, no pueden mostrar historiales de salud o no te dejan ver a los padres del animal ni sus condiciones de vida.
Familia, niños y otras mascotas
Todos los miembros del hogar deben estar de acuerdo.
Piensa quién hará el trabajo diario, porque la promesa de un niño de cuidar a una mascota rara vez dura. Enseña a los niños a tratar a los animales con suavidad y nunca dejes a niños pequeños solos con una mascota. Si ya tienes animales, planifica una presentación gradual en un entorno tranquilo.
Las primeras semanas
Prepara la casa antes de que llegue el animal con una cama, comederos y bebederos, un lugar seguro, identificación y un transportín o arnés.
Reserva una visita al veterinario en los primeros días para revisar la salud, hablar de vacunas y control de parásitos y establecer una rutina. Espera un periodo de adaptación y ten paciencia. Las primeras semanas son para ganar confianza, no para poner a prueba los límites.